Jugador pierde un millón en apuestas

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El empresario Andy May perdió, aproximadamente, $ 1.8 millones en apuestas en diferentes casinos. Más del 50% de la suma fue robada, causando una disputa sobre las normas de los juegos de azar.

Andy May operaba como gerente principal de la marca de ropa impermeable Sealsknz, donde obtuvo el dinero apostado. Además, el jugador apostó tales fondos en distintos sitios de casino, como Betfair, Betway y BoyleSports.

 

La gran estafa

Las casas de apuestas no detectaron de dónde May adquirió el dinero. No obstante, May recibió grandes beneficios e invitaciones a competiciones deportivas y eventos de apuestas, debido a que era considerado uno de los mejores clientes.

Eventualmente, descubrieron todas sus trampas, ya que sus apuestas obsesivas lo condujeron a amontonar pérdidas difíciles de obviar. Andy confesó ser culpable de fraude y fue condenado a cuatro años por el juzgado de la Corona de Norwich.

Por otro lado, el historial de apuestas de Betway reflejó una pérdida de $ 830,000 en el lapso de 2017 y 2019.

May declaró que se robaron cerca de $ 640,000. Asimismo, el apostador confesó a The Guardian que falsificó algunas muestras usando Microsoft Paint. Perdió $ 606.000 en Betfair, una de las tantas plataformas de azar donde apostó su dinero. En este casino, la cantidad de dinero robado era menor, ya que la suma era de 372,000 dólares.

En Betfair, May perdió 375.000 dólares entre 2014 y 2016, lo cual atrajo la atención del personal, quienes le pidieron muestras de la fuente de su dinero; no cancelaron su cuenta en el momento.

BoyleSports también se encuentra en la lista de casinos donde May ingresó. El consumidor realizó apuestas elevadas entre el 28 de marzo y el 3 de mayo de 2017 en el sitio de apuestas deportivas, marcando jugadas de hasta 69.000 dólares.

 

Visión propia del consumidor

May confesó que ninguna de las plataformas que usó por varios años le indujo altos niveles de estrés. Añadió que todos los sitios poseen altas debilidades en su seguridad. Además, enfatizó que, en algunas compañías, hace falta un mecanismo inteligente que disminuya la capacidad de riesgo.

Por otro lado, el gremio de jugadores comentó que los operadores debieron hacer una investigación desde los primeros movimientos. De esta forma, gran parte del agravio podría haberse reducido.

El integrante de la Campaign for Fairer Gambling, Matt Zarb- Cousin, argumentó que la pérdida desproporcional de fondos puede evitarse de distintas manera. También cree que muchos tienen la capacidad de disuadir los futuros reportes de adicción al juego. Además, explicó que, para lograr un juego equitativo, es necesario el apoyo del gobierno.

Mientras tanto, Betfair renunció a tomar posición abiertamente, pero resaltó la utilidad de ser más eficaz al investigar a los jugadores.

Betaway retuvo el dinero de Sealskinz que May robó. En cuanto a la información suministrada por el operador, no se pudo confirmar que la documentación fue alterada, aún con la participación de un tercero, pero existía una posibilidad de que ese fuera el caso. La compañía indicó que estudiará el plan desde la perspectiva del consumidor.

El incidente de May muestra que una persona con metas fijas puede causar grandes daños si no es controlado a tiempo. Inclusive, frente a los altos niveles de seguridad de grandes compañías de azar, pocas veces los estafadores pasan desapercibidos.

A medida que avanzan los desarrollos con tecnologías de inteligencia artificial, el estudio de estos problemas ayuda a incrementar la seguridad de las plataformas, detectando el mínimo margen de error y alertando con rapidez sobre casos sospechosos de pérdida de dinero.