Seres Divinos: deidades de la buena fortuna y la abundancia

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Se ha intentado muchas veces descubrir el origen exacto de los juegos de azar, pero tal parece que sus antecedentes son tan antiquísimos como la misma civilización. Los seres humanos de todas las épocas solían entretenerse al apostar, pues la sensación de éxtasis y euforia que el juego induce en los participantes era algo que a muchos les encantaba. Tal y como sucede cuando se juega en las tragaperras, blackjack, póker o en la sección de Casino en Vivo, la persona será maravillada por el hecho de poder ganar una buena suma monetaria a cambio de un ingreso mínimo.

Por ahora, olvidémonos de los juegos de casino online y centrémonos en la historia que se esconde detrás de todos y cada uno de los juegos de azar milenarios que conocemos a día de hoy. En aquellas épocas, unos cuántos siglos atrás, las personas recurrían al azar para dar solución a temas importantes de la vida diaria. Para algunos, el lanzar los dados podría ser la única forma de conseguir su libertad, así como también servía para recuperar las posesiones que le fueron arrebatadas o, en casos menos relevantes, para evitar que una simple discusión pasara a mayores. Bien sabían que la suerte era algo que iba mucho más allá de su entendimiento, así que no tuvieron más alternativa que encomendarse a dioses con el fin de que dichas entidades les correspondiera según lo esperado.

 

Los juegos de casino online dependen de la pura suerte

Hay juegos como las tragaperras, donde las circunstancias están sujetas al puro azar, lo que significa que no habrá estrategia o técnica que valga, todo será cuestión de suerte. Ahora, tanto la ruleta como el bingo constan del mismo grado de dependencia al azar, complicando aún más la situación del apostador. Pero esto no es todo, la mayoría de los juegos de cartas son conocidos por ser tan afines al azar como los juegos ya mencionados. Un buen ejemplo de esta clase de juegos es el blackjack, el póker y el baccarat. Según estudios orientados al juego, las rondas de cada uno de estos juegos depende un 50% de las estrategias del jugador y un 50% del azar, concediéndole al participante la autonomía requerida para encaminarse por cuenta propia en la senda de la buena fortuna.

 

Primeros en existir

En épocas donde no había televisión u otro medio de entretenimiento, los pobladores recurrían a las prácticas azarosas para pasar el rato. Aunque algunos juegos de azar están presentes desde mucho antes que los hechos históricos comenzaran a registrarse, lo cierto es que los dados se posicionan como uno de los más antiguos. Por tanto, no sólo se trata de un clásico juego bien recibido por la multitud de hoy en día, sino que es una pieza histórica forjada por nuestros antepasados.